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¿Te refieres a lo que ha escrito @Stern von Afrika ? 100%. Luego me explayo
El explayamiento. ¿Por qué digo que lo de Afri ha de ser debido a los vapores etílicos? Porque es lo suficientemente listo como para atribuir lo que ha dicho a la ignorancia, así sólo quedan dos opciones, o postea borracho o falsea y retuerce los datos a su antojo, algo muy feo en un dizque historiador aunque sea amateur, así que me quedo con la opción borrachera. Dice:
A mí que la policía ejecute impunemente a alguien me parece terrible pero ¿realmente veis mucha diferencia entre lo que hacen los tipos del ICE y la violencia policial que ha habido siempre en EEUU?
Al parecer, el peor año en ese sentido ha sido 2023, con Biden de presidente. ¿Es Biden fascista también?
Juguemos a las diferencias. Lo mismo que en España tenemos Policía Local, Policía Autonómica, Policía Nacional, Guardia Civil y Ejército, en EEUU tienen un mogollón de cuerpos más, pero básicamente siguen un patrón jerárquico similar. Tienes la Policía Local, la del Condado y la Estatal en niveles de menor a mayor rango en un ámbito local, del estado, y luego tienes al FBI, DHS, Guardia Nacional y Ejército, y éstos responden a nivel nacional. Dependen, por tanto, de la Administración de turno, en este caso la de Trump
Entonces hay una diferencia importantísima entre que la violencia la ejerza, por ejemplo, la policía local, o que la ejerza la Guardia Civil donde existe policía local/autonómica porque la administración nacional de turno la envía (sí, estoy usando de analogía el 1-O). En el 2023 de Biden, hablamos de violencia policial a nivel local, donde Biden tiene poco o nada que decir pues es el estado quien tiene competencias, no la administración central
Ahora, en cambio, hablamos de violencia ejercida por cuerpos de seguridad NACIONALES, enviados por Trump en contra de los estados, y además los envía a ciudades y estados demócratas, es decir, sus enemigos. Porque sí, Trump ve a los demócratas como enemigos. Trump ha enviado al FBI, al DHS, a la Guardia Nacional y al Ejército, fuerzas NACIONALES, a hacer trabajo que les corresponde, en todo caso y si fuera necesario, a los estados, y lo ha hecho con órdenes claras de provocar una reacción de estos y/o de la ciudadanía para subvertir el orden democrático
Bueno, pues si realmente ha hecho todo eso, no parece que haya logrado subvertir el orden democrático ese. Vaya puta mierda de presidente fascista.
Pero hablaba de violencia policial en EEUU, que es un problema cultural e histórico en aquel país, indepedientemente de que la ejerza un cuerpo nacional o local. Ah, espera, es que ahora resulta que para poder llamar fascista a Trump, vamos a diferenciar entre unos y otros cuando hacen el cafre. O sea, si el ICE mata a Renée Good y Alex Pretti es fascismo, pero si la policía de Mineápolis, con alcalde demócrata, mata a George Floyd, no hay fascismo por ninguna parte. De aquí se deducen diferencias también entre las víctimas, porque unas son víctimas del fascismo y otras no.
Un poco tendencioso todo cuando menos, ¿no?
Y si Trump ha reculado al destituir a Bovino no es por bondad de corazón, sino porque todas las encuestas las tiene en contra y ya hay voces entre los republicanos para retirarle el apoyo. Ha ido demasiado rápido sin medir las consecuencias, pero en el fondo no cambiará gran cosa. Homan no es Bovino, es algo más discreto, no lleva abrigos inspirados por Hugo Boss tres tallas más grande. Y sí, Homan sigue siendo un nazi porque la diferencia es que, en la Administración Obama, su trabajo era deportar a CRIMINALES indocumentados. En la de Trump, ser indocumentado ya te convierte automáticamente en criminal
¿Qué clase de líder fascista, cuando está al frente de un poderoso país, recula porque le preocupan las encuestas y porque tiene voces en contra en su propio partido?
Se compara mucho a Trump con Hitler. Veamos, a Hitler las encuestas no sé si le preocupaban mucho, pero la posible oposición dentro de su partido sí. Entonces, cuando llevaba un año y pico en el poder, organizó una purga en el NSDAP asesinando a decenas de sus propios correligionarios porque le podían hacer sombra. La primera matanza que realizaron los nazis de hecho fue de nazis, en lo que se conoce como la noche de los cuchillos largos. O sea, que después de montar una dictadura en cuestión de meses, lejos de recular, Hitler decidió cargarse a muchos de los suyos, no fuera que le retiraran el apoyo. Además, confesó públicamente que él mismo había ordenado los asesinatos y se quedó tan ancho.
Pues no parece que de momento Hitler y Trump hayan actuado de la misma forma.
Sé que no voy a convencer a nadie, repito, pero es que los líderes fascistas cuando tienen poder no reculan por tener a parte de los suyos en contra. Más bien los matan. Mussolini ordenó fusilar a casi todos los miembros del Gran Consejo Fascista que en su día habían votado a favor de su destitución y que pudo pillar más tarde, incluido su yerno, Galeazzo Ciano. Al menos se preocupó de organizar primero un juicio farsa, aunque todos los acusados sabían que iban a ser declarados culpables y seguramente ejecutados. Y así fue: de seis, cinco fueron fusilados por la espalda y uno se libró de la muerte con una condena a treinta años de cárcel (más tarde fue liberado por los Aliados)
Ciano fue ejecutado a pesar de que su mujer, Edda, hija de Mussolini, suplicó desesperadamente clemencia a su padre. Porque un auténtico líder fascista en el poder tampoco tiene problemas en matar a miembros de su familia. Hitler hizo ejecutar a Hermann Fegelein, general de las SS y cuñado de Eva Braun. Y Franco fusiló a su primo, el comandante de aviación Ricardo de la Puente Bahamonde. Bueno, no lo fusiló él, pero dio su visto bueno para que se lo cargaran.
Me parece que Trump no le está haciendo ningún favor a su país, ni a la OTAn, ni a Occidente en general, pero de momento lo de fascista le queda muy grande.
Griffin capta a la perfección una de las principales causas que provoca el proceso de degradación del valor analítico y heurístico del concepto fascismo. Y este no es otro que la utilización acrítica de la que hacen algunos periodistas, políticos y académicos para desacreditar cualquier posición política que no resulta de su agrado. Porque calificar «a los adversarios de fascistas los deslegitima y demoniza al instante a ojos de sus críticos».
Ya sea el adversario Obama, Trump, Putin, Sadam Hussein, el Estado de Israel, Estados Unidos o la eurocracia de Bruselas, señala Griffin. En todos los casos el empleo de los términos fascismo o fascista como insulto producen un efecto catártico: sitúa al que lo profiere en un terreno moral superior que no requiere de ulterior justificación. Pero al mismo tiempo que el uso peyorativo triunfa, el verdadero sentido de la palabra se desvanece.
El problema de la banalización del fascismo, hasta convertirlo un término coloquial, es que «ha contribuido a crear la profunda confusión reinante sobre cómo describir a los defensores de unas formas concretas de políticas democráticas de derechas». A saber, aquellos que se muestran críticos con «el multiculturalismo, la libre circulación de las personas con fines laborales, la islamización de la sociedad, los gobiernos grandes y organismos internacionales como la Unión Europea y las Naciones Unidas», insistirá Griffin, «pero que lo hacen democráticamente, desde dentro de las instituciones de gobiernos representativos que no tienen ninguna intención de desmantelar».
El libro de Griffin, por tanto, nos permite entender cómo hemos llegado al punto en el que cualquier forma organizada de racismo, xenofobia, islamofobia o discriminación son considerados expresiones del fascismo. De modo que no se entiende, paradójicamente, ni qué es el fascismo, ni cuál es el contenido real de la amenaza que para una sociedad liberal pueden tener los citados fenómenos de odio y exclusión. La respuesta se puede inferir a partir del esfuerzo que el autor dedica a la profunda huella de la hermenéutica marxista del fascismo en la cultura occidental. Aquí Griffin se refiere a la herencia crucial de la definición del comunista búlgaro Georgi Dimitrov en el VII congreso del Comintern de 1935, cuando afirmó que «el fascismo es una manifiesta dictadura terrorista de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero». Una definición que maduraba las declaraciones de Gramsci al comité central del PCI en 1924, en las que exhortaba a sus correligionarios a «derrotar no solo al fascismo y Farinacci, sino también al semifascismo de Amendola, Sturzo y Turati». O la posición de Trotsky y Zinoiev en el V congreso del Comintern, en el que sostuvieron que «el fascismo y la socialdemocracia son dos caras de la misma moneda: la dictadura capitalista».
Todas estas definiciones apuntalaban la comprensión del fascismo como una expresión política y terrorista del sistema capitalista. Definición que permitía estirar la categoría de fascismo para demonizar cualquier actor, movimiento o posición política que pudiese vincularse, siquiera de forma leve, con la defensa del capitalismo o, incluso, de las condiciones que podían favorecerlo. Al punto de convertir a cualquier socialista heterodoxo en legitimador de las condiciones que prefiguran el fascismo y, por ende, fascista. Un estiramiento conceptual de trágicas consecuencias históricas, vale subrayarlo como hace Griffin. Pues, por ejemplo, el señalamiento del SPD como partido socialfascista no solo justificó al comunismo alemán combatir con violencia la socialdemocracia, sino que, finalmente, impediría tanto la institucionalización de la República de Weimar, como una posible alianza táctica entre el SPD y el KPD contra Hitler.
(...)
El catálogo de interpretaciones de cuño marxista del fascismo que ofrece Griffin resulta crucial para entender dónde estamos. El análisis de Griffin permite ver, en perspectiva histórica, la fijación de cierta izquierda con la existencia permanente del fascismo bajo distintos disfraces. Perspectiva que, paradójicamente, relativiza la «alerta antifascista» que parece haberse declarado en Occidente con la llegada del populismo de derechas. Pues si nos tomamos en serio los diagnósticos herederos del marxismo cultural desde la Nueva Izquierda, cuando llegaron Trump, Le Pen, Salvini, Orban y Abascal, el fascismo llevaba muchos años con nosotros. ¿Qué otra cosa podían ser Thatcher o Reagan sino fascistas con una presentación amable?
(...)
De aquí la importancia que concede Griffin a la obligación de «separar cuidadosamente» fascismo de populismo. A pesar de que su definición de fascismo pueda llevar a equívoco en este punto. Una separación que busca identificar los distintos tipos de amenaza para los principios de la democracia liberal que puede representar cada uno de los fenómenos. Invitando a considerar la derecha populista, frente al fascismo, como una forma de política intransigente y radical, pero democrática, legal y no revolucionaria. Cuyo motor no es un mito revolucionario palingenésico, sino la desconfianza en las élites políticas y económicas, a las que se atribuye la responsabilidad de haber consentido la creación de una situación de riesgo económico y social que amenaza la integridad de la comunidad nacional.
Por eso Griffin advierte sobre los errores que conlleva denominar fascismo a todo lo que no nos gusta. Como no saber identificar el verdadero fascismo o quedarnos sin instrumentos analíticos para entender el origen y especificidad de los nuevos peligros a los que sí se enfrentan nuestras democracias. Aunque, paradójicamente, el esfuerzo académico de Griffin por definir un tipo ideal de fascismo genérico puede terminar abriendo, si no se toma cum grano salis, la puerta a pensar su ubicuidad en la historia.
El fiscal general adjunto Todd Blanche acaba de admitir que el Departamento de Justicia excluyó imágenes que muestran “muerte, abuso físico o lesiones” de la publicación de los archivos de Epstein de hoy.
Que el satanismo de Dugin era una profecía autocumplida ni cotizaba
Trump aplica su estrategia de negociación empresarial en sus políticas como jefe de estado, que algunos la llaman "la teoría del loco". Obtener los mayores beneficios posibles en una negociación haciendo pensar a la otra parte que eres capaz de hacer cualquier cosa, por enorme y radical que parezca, como una posible guerra para conquistar Groenlandia.
Si tanta dentera les da a los gringos que Benito vaya a la SuperBowl, fácil, que se larguen de Puerto Rico, un país que ni siquiera es país sino un protectorado de los USA. Vamos, lo que Diony quiere para Venezuela. Que le pregunte a los portorriqueños lo que opinan
Algunos como que no se enteran de los referéndums regulares de Puerto Rico sobre independencia o mantenimiento del estatus de estado asociado, donde la opción de la independencia siempre saca el peor resultado.
Algunos como que no se enteran de los referéndums regulares de Puerto Rico sobre independencia o mantenimiento del estatus de estado asociado, donde la opción de la independencia siempre saca el peor resultado.
El que no se entera eres tú, que no entiendes ni lo que lees
"Estadidad" no se refiere a quedarse como están, sino a convertirse en un estado más de los EEUU de pleno derecho, es decir, con las mismas normas, leyes, obligaciones y derechos que el resto de estados reconocidos como tales. Algo que, hoy por hoy, Puerto Rico no es, ni los portorriqueños son reconocidos como ciudadanos estadounidenses
A menos, claro, que quieras explicarle a los portorriqueños lo bien que están y por qué no pueden quejarse. Hazles un venezueloxplaining
Comentarios
La defensa de Albert Speer en Nuremberg, k hinexperado
La derecha siempre con la Libertad.
Bueno, pues si realmente ha hecho todo eso, no parece que haya logrado subvertir el orden democrático ese. Vaya puta mierda de presidente fascista.
Pero hablaba de violencia policial en EEUU, que es un problema cultural e histórico en aquel país, indepedientemente de que la ejerza un cuerpo nacional o local. Ah, espera, es que ahora resulta que para poder llamar fascista a Trump, vamos a diferenciar entre unos y otros cuando hacen el cafre. O sea, si el ICE mata a Renée Good y Alex Pretti es fascismo, pero si la policía de Mineápolis, con alcalde demócrata, mata a George Floyd, no hay fascismo por ninguna parte. De aquí se deducen diferencias también entre las víctimas, porque unas son víctimas del fascismo y otras no.
Un poco tendencioso todo cuando menos, ¿no?
¿Qué clase de líder fascista, cuando está al frente de un poderoso país, recula porque le preocupan las encuestas y porque tiene voces en contra en su propio partido?
Se compara mucho a Trump con Hitler. Veamos, a Hitler las encuestas no sé si le preocupaban mucho, pero la posible oposición dentro de su partido sí. Entonces, cuando llevaba un año y pico en el poder, organizó una purga en el NSDAP asesinando a decenas de sus propios correligionarios porque le podían hacer sombra. La primera matanza que realizaron los nazis de hecho fue de nazis, en lo que se conoce como la noche de los cuchillos largos. O sea, que después de montar una dictadura en cuestión de meses, lejos de recular, Hitler decidió cargarse a muchos de los suyos, no fuera que le retiraran el apoyo. Además, confesó públicamente que él mismo había ordenado los asesinatos y se quedó tan ancho.
Pues no parece que de momento Hitler y Trump hayan actuado de la misma forma.
Sé que no voy a convencer a nadie, repito, pero es que los líderes fascistas cuando tienen poder no reculan por tener a parte de los suyos en contra. Más bien los matan. Mussolini ordenó fusilar a casi todos los miembros del Gran Consejo Fascista que en su día habían votado a favor de su destitución y que pudo pillar más tarde, incluido su yerno, Galeazzo Ciano. Al menos se preocupó de organizar primero un juicio farsa, aunque todos los acusados sabían que iban a ser declarados culpables y seguramente ejecutados. Y así fue: de seis, cinco fueron fusilados por la espalda y uno se libró de la muerte con una condena a treinta años de cárcel (más tarde fue liberado por los Aliados)
Ciano fue ejecutado a pesar de que su mujer, Edda, hija de Mussolini, suplicó desesperadamente clemencia a su padre. Porque un auténtico líder fascista en el poder tampoco tiene problemas en matar a miembros de su familia. Hitler hizo ejecutar a Hermann Fegelein, general de las SS y cuñado de Eva Braun. Y Franco fusiló a su primo, el comandante de aviación Ricardo de la Puente Bahamonde. Bueno, no lo fusiló él, pero dio su visto bueno para que se lo cargaran.
Me parece que Trump no le está haciendo ningún favor a su país, ni a la OTAn, ni a Occidente en general, pero de momento lo de fascista le queda muy grande.
PD: No lo llames fascismo cuando quieres decir populismo de derechas.
¿Y Meloni, eh?
La Oligofrenia.
xD
Alguien se ha fumado el PIB de Reino Unido más el de Francia en menos tiempo que el que tardan cuando pides una pizza
diosito se quedó sin langostas y nos mandó al Trompas
El Trompas en su red social
Y El Jefe jugando en casa
La bida
Todo es "fuck, fuck, fuck..." Menos Fuck MAGA.
FAFO farmer, now eat the fucking carrot!
¯\_༼ᴼل͜ᴼ༽_/¯
Soros, Nuland y sus regime changes, ahá
Moratinos
Trump aplica su estrategia de negociación empresarial en sus políticas como jefe de estado, que algunos la llaman "la teoría del loco". Obtener los mayores beneficios posibles en una negociación haciendo pensar a la otra parte que eres capaz de hacer cualquier cosa, por enorme y radical que parezca, como una posible guerra para conquistar Groenlandia.
Es difícil de asumir, pero y si Trump es menos gilipollas que sus votantes?.
Si tanta dentera les da a los gringos que Benito vaya a la SuperBowl, fácil, que se larguen de Puerto Rico, un país que ni siquiera es país sino un protectorado de los USA. Vamos, lo que Diony quiere para Venezuela. Que le pregunte a los portorriqueños lo que opinan
Algunos como que no se enteran de los referéndums regulares de Puerto Rico sobre independencia o mantenimiento del estatus de estado asociado, donde la opción de la independencia siempre saca el peor resultado.
El ultimo fue en 2024
El que no se entera eres tú, que no entiendes ni lo que lees
"Estadidad" no se refiere a quedarse como están, sino a convertirse en un estado más de los EEUU de pleno derecho, es decir, con las mismas normas, leyes, obligaciones y derechos que el resto de estados reconocidos como tales. Algo que, hoy por hoy, Puerto Rico no es, ni los portorriqueños son reconocidos como ciudadanos estadounidenses
A menos, claro, que quieras explicarle a los portorriqueños lo bien que están y por qué no pueden quejarse. Hazles un venezueloxplaining
Pasamos de que los obligan a ser colonia de USA negándoles la independencia, a que no los dejan ser estado de USA de pleno derecho XD
A ver si pasamos a ser el estado 51 antes que Puerto Rico, gracias al impulso "pro estadounidense" dado por el socialismo XD
Distopía y/o ridículo.