Da tu apoyo a Chisland! Desactiva tu bloqueador de publicidad o haz una donación para el mantenimiento del foro! Cualquier cifra vale, puedes leer más información aquí
Porque la URSS estaba siendo rodeada de países con regímenes fascistas, cuasifascistas o autoritarios.
En ese momento todavía mantenían la esperanza de un frente común contra el nazismo pero los decretos de no-intervención y más tarde los acuerdos de Munich demostraron que el único interés de Francia y UK era una guerra en el este de Europa. Y por esa razón llegan a la conclusión que el acuerdo Molotov-Ribbentrop es inevitable para comprar tiempo y mover su industria hacia el este.
Tras el VII Congreso de la Internacional Comunista -controlada por Stalin- de 1935, se dio permiso a todos los partidos comunistas a formar frentes antifascistas.
El camarada Dimitrov, en su histórico informe, subrayó que la instauración del fascismo no era el simple cambio de un gobierno burgués por otro, sino el paso de la democracia burguesa a una dictadura terrorista abierta.
Para hacer frente a los nuevos problemas planteados por la realidad, hacía falta modificar la táctica, y en algunos aspectos también la estrategia, del movimiento comunista.
Frente al fascismo, que esclavizaba salvajemente a la clase obrera, dañaba a la pequeña burguesía y a importantes sectores de la burguesía, y hacía tabla rasa de todas las [105] libertades, era imprescindible que los comunistas, aplicando principios claramente establecidos por Lenin, estableciesen un sistema flexible de alianzas, coincidencias y neutralizaciones que aislase al fascismo y diese a la lucha antifascista la mayor amplitud y eficacia posibles.
El VII Congreso de la I.C. tuvo una actitud audazmente crítica y autocrítica respecto a ciertos errores sectarios cometidos en períodos anteriores. Ayudó de un modo decisivo a los comunistas a desechar posiciones y consignas falsas y sectarias –como la de aplicar a los socialistas en general el calificativo que habían dificultado sus relaciones con de socialfascistas– una parte de los trabajadores, y con capas no proletarias, pero susceptibles de marchar al lado de la clase obrera en la lucha por la defensa y el desarrollo de la democracia.
Después del VII Congreso de la I.C., los partidos comunistas colocaron como eje de toda su actividad la lucha por el Frente Único Proletario y por el Frente Popular Antifascista; tomaron más firme y audazmente en sus manos la bandera de la lucha por la democracia y por los intereses nacionales de sus países.
Hombre, era de esperar, los socialfascistas les habían ilegalizado, reprimido y asesinado (ver Rosa Luxemburgo y Karl Liebnecht, por ejemplo) pero el auge del nazismo y fuerzas fascistas por todas partes (a los que conservadores, monárquicos y las distintas iglesias apoyaron, no lo olvidemos) durante los 20's y 30's forzaron a que los comunistas entendiesen que frente al nazifascismo la única salida era apoyar la república en España.
Y referente al apunte del Capi, la razón por la cual la Checoslovaquia de Benes considera España un aliado importante en ese "Grupo de los Ocho" y apoya la República con su embajada en España y en los encuentros diplomáticos con Francia y con UK en la Sociedad de Naciones. Sirvió de poco porque en el 38 los nazis se fagocitan los Sudetes con el beneplácito de Francia y UK junto con Polonia y Rumanía y el gobierno de Benes dura dos telediarios. No obstante en Londres los diplomáticos exiliados checoslovacos y españoles mantienen una sintonía y hacen un esfuerzo diplomático que les servirá para que los exiliados españoles y los checoslovacos tengan cierta relevancia entre los aliados durante la SGM.
«Rusia gana la guerra y es parte de los aliados por eso se ha percibido históricamente como un país menos criticable», explica. Sin embargo, en la lejana estepa Rusa hubo campos de concentración donde se encarcelaba a quienes estuvieran en contra del régimen estalinista.
¿Y los republicanos? ¿Por qué estaban cautivos en la URSS? Los republicanos que pasaron por el Gulag eran básicamente marinos de buques mercantes que estaban en puertos rusos cuando terminó la guerra civil española, además de los pilotos que se formaban en la escuela de Kirovabad para combatir después en España y a los que habría que añadir unos pocos profesores de escuela que habían acompañado a los niños de la guerra.
Con la victoria del bando nacional en abril de 1939 quedaron atrapados en Rusia. Muchos pilotos y marinos mercantes aceptaron quedarse en la URSS, pero otros intentaron regresar. Muy pocos lo consiguieron, la mayoría acabaría en el Gulag. Según explica la investigadora Luiza Iordache en El exilio de los pilotos y marinos españoles en la Unión Soviética, se hicieron gestiones para repatriarlos con las autoridades franquistas antes de que comenzara la invasión del Tercer Reich de Rusia con la Operación Barbarroja, pero sólo se hicieron efectivas unas pocas de marinos durante 1939 y 1940, vía Turquía, ya que no existían relaciones diplomáticas entre la URSS y España.
Los pilotos, marinos y maestros habían sido agrupados mientras tanto en el puerto de Odesa, pero la situación se fue complicando a lo largo de 1940. Según Iordache la URSS hizo algunas gestiones con México que resultaron negativas ante el inicio de la guerra en Europa, por lo que a partir de ese año ya sólo se podía regresar a España. La embajada alemana medió de hecho entre ambos países pero se toparon con la negativa de las autoridades franquistas en unos casos y el exceso de celo en otros, estudiando expedientes que se prolongaron hasta la invasión del Tercer Reich. Con todo, consiguieron salir seis pilotos destino a España.
En 1941, Lavrenti Beria, jefe del NKVD, ordenó que encarcelaran a los republicanos que seguían queriendo volver. El régimen los consideró "antisoviéticos" porque habían intentado contactar por su cuenta con embajadas extranjeras (italiana, francesa, estadounidense y alemana), algo visto como traición y espionaje. Además, algunos habían tenido relación con representantes alemanes que antes eran aliados, pero pasaron a ser enemigos tras el inicio de la Operación Barbarroja, lo que agravó las sospechas y motivó su arresto como "fascistas". (*)
Fueron a parar a lo peor de lo peor de los gulags soviéticos. Poco después de que fueran detenidos, el grupo de pilotos de Kirovabad en el que estaba Miguel Velasco recaló por ejemplo en el infame Karavass, uno de esos campos de Siberia formado no por prisioneros de guerra ni presos políticos, sino por delincuentes comunes de la peor calaña: “...los "blanois", que también tenía sus propias leyes; robar con violencia era una de ellas. Si alguien no les caía bien se lo jugaban a las cartas, el que perdía debía matarlo. Si este no se atrevía, lo mataban a él”.
Los marinos de los buques como el Cabo San Agustín o Incencio Figaredo, que se habían quedado varados en Odesa fueron llevados remontando el río Yenisei hasta Norilsk en pleno círculo polar ártico: el frío era tan intenso y las condiciones tan inhumanas que en el grupo de los marinos españoles morían a un ritmo de dos por día, por lo que muy pronto se redujo a la mitad: Según Oroquieta, el oficial Pedro Armesto protestó y sus demandas fueron de alguna forma escuchadas. Lo cuentan también José Vicente García Santamaría y Juan Carlos Sánchez Illán en Marinos republicanos en los campos de concentración soviéticos: 1938-1956 (Catarata) “Casi habría que darles también las gracias a las autoridades soviéticas por haber atendido sus peticiones de traslado en 1941 desde Novosibirsk, en el círculo polar ártico, a Karagandá en las estepas de Asia Central, puesto que de seguir unos meses más en Siberia el colectivo de marinos habría desaparecido casi por completo”.
En Karagandá coincidieron por primera vez con los soldados de la División Azul tal y como narra Miguel Velasco. Era también un campo internacional en donde establecieron camaradería con otros presos, polacos, letones o austriacos. Lo más grave para los republicanos terminada la Segunda Guerra Mundial fue de hecho la actitud del PCE en Moscú, que trató de impedir que fueran repatriados a España.
Lo explica Luiza Iordache en Republicanos españoles en el Gulag (1939-1956): “En mayo de 1948 llegó la orden de repatriar a los españoles recluidos en Karagandá (...) Sin embargo, el proceso de repatriación que parecía haber comenzado se vio paralizado por la campaña política del PCE, con la ayuda de las autoridades soviéticas, destinada a impedir dicho proceso para neutralizar la salida de informaciones e implícitamente la difamación de aquel país”. Por orden de Fernando Claudín y con la ayuda de L. Baránov, vicejefe de la sección de Política Internacional del PCUS, Francisco Abad, se encargaría de la ‘Misión Crimea que consistía buscar que los republicanos firmaran quedarse en la URSS como única opción para salir del Gulag. Queda reflejado en esta escena de las memorias de Miguel Velasco:
“Apareció de nuevo el jefe de la emigración española, el tal Abad del que ya hablé en capítulos anteriores. Venía a tentarnos, de nuevo:
—¡Ah! Si vierais como viven vuestros compañeros, ellos eligieron la libertad. Mejor que los propios rusos. Tienen todo cuanto desean. Están pesarosos de no haber comprendido antes, mucho antes, lo que significa la protección de la Unión Soviética... y vosotros aquí os veis. ¿Qué pensáis? ¿Cómo no os decidís? Todavía os damos la última oportunidad. Rusia perdona a los que se arrepienten. Nunca es tarde para ello. Podréis gozar de todas sus delicias.
En ese mismo contexto Gerardo Oroquieta relata por ejemplo que durante la campaña de Abad –que tuvo algunos éxitos, ya que algunos firmaron– hubo otros, en cambio, como Hermógenes, –Hermójeles Rodríguezs según su nombre de la lista de Spassk 99– que se mantuvieron firmes en la negativa a renunciar a España y convencer al resto. Es lo que venía a significar “ganarse un limpio rescate en el Semíramis y la hermosa acogida de la patria”. Para entonces desde 1948 los presos republicanos y los divisionarios fueron compartiendo los campos a los que fueron trasladados, como los de Odessa, Cherepovetz, Stalino, Borovichi, Vorochilovgrad. Según Lordache los campos soviéticos unieron a aquellos españoles: “Sus diferencias ideológicas quedaron difuminadas por la experiencia concentracionaria compartida en calidad de víctimas del sistema estalinista, por la lucha común por la supervivencia y la libertad y por la solidaridad, la camaradería y el compañerismo forjados por los avatares del cautiverio. Tras haber sufrido los rigores del internamiento, todos ellos tuvieron un único fin: sobrevivir y regresar a España. Muchos lo hicieron, mientras que otros quedaron enterrados en los cementerios o las fosas comunes de los campos”.
(*) Véase que esto de emplear el término fascista como excusa para señalar a quien no te gusta viene del estalinismo.
Comentarios
Las sanciones a Rusia impiden que los "niños de Rusia" cobren sus pensiones.
Pero los únicos que realmente significaron algo fueron los soviéticos.
En ese momento todavía mantenían la esperanza de un frente común contra el nazismo pero los decretos de no-intervención y más tarde los acuerdos de Munich demostraron que el único interés de Francia y UK era una guerra en el este de Europa. Y por esa razón llegan a la conclusión que el acuerdo Molotov-Ribbentrop es inevitable para comprar tiempo y mover su industria hacia el este.
El VII Congreso de la Internacional Comunista
Y referente al apunte del Capi, la razón por la cual la Checoslovaquia de Benes considera España un aliado importante en ese "Grupo de los Ocho" y apoya la República con su embajada en España y en los encuentros diplomáticos con Francia y con UK en la Sociedad de Naciones. Sirvió de poco porque en el 38 los nazis se fagocitan los Sudetes con el beneplácito de Francia y UK junto con Polonia y Rumanía y el gobierno de Benes dura dos telediarios. No obstante en Londres los diplomáticos exiliados checoslovacos y españoles mantienen una sintonía y hacen un esfuerzo diplomático que les servirá para que los exiliados españoles y los checoslovacos tengan cierta relevancia entre los aliados durante la SGM.
Y México.
Y Francia hasta cierto punto.
(*) Véase que esto de emplear el término fascista como excusa para señalar a quien no te gusta viene del estalinismo.